La transformación digital que vivimos desde hace algunos años está impactando en las organizaciones de manera significativa.

Las compañías deben plantearse un cambio en sus procesos, en la gestión del día a día y también en la gestión de las personas. Sin embargo, no es sólo una cuestión de cómo la tecnología impacta en estos procesos sino si las organizaciones y sus equipos directivos están dispuestos a cambiar y a hacerlo a una velocidad razonable. Porque la tecnología no va a parar y la disrupción va en aumento.

En esta nueva era digital en la que las personas tomamos un papel fundamental porque somos generadoras y consumidoras de información como no lo hemos sido en ninguna otra época, las compañías se enfrentan a un gran reto en lo que a la gestión de sus recursos humanos se refiere. Las organizaciones que tienen en sus equipos de gerencia y dirección profesionales acostumbrados al cambio y a la flexibilidad no van a tener mayor problema en entender y adaptarse al cambio.

Leemos que existen en el mercado infinidad de herramientas digitales para facilitar la comunicación interna en las empresas, para hacer de forma dinámica las evaluaciones de desempeño, la formación continua. Pero si en la compañía no existe una voluntad clara de comunicar, de formar, de acompañar al empleado, ninguna de estas herramientas funcionará.

Es una cuestión de sentido común, algo obvio pero no tan habitual como podríamos pensar.

La creación de un entorno laboral que facilite el desempeño profesional es una máxima en Insigna, donde buscamos la igualdad entre los trabajadores, su desarrollo personal, fomentamos el talento y la conciliación de la vida familiar y laboral. Las mujeres forman una gran parte de la plantilla, en puestos medios y directivos. Y contamos con una bajísima tasa de absentismo (en el ejercicio 2015 ha sido de un 3 %).

¿Cómo lo conseguimos? Pensando en los empleados como motor de nuestro negocio. Para que la empresa vaya bien, ellos han de estar mejor que bien. Sentido común.

Así, todos cuentan de forma gratuita con formación en idiomas inglés y francés, plaza de parking y catering para el almuerzo cada día, entre otros detalles.

Nuestros 42 empleados forman parte de una gran familia que nos hace crecer cada año. Ese es nuestro gran secreto.